Si estás buscando la respuesta a esta pregunta, probablemente ya te hayas topado con presupuestos de 500 € a 50 000 € y no tengas ni idea de qué hacer con ellos. Es normal, “página web” es como “coche”: el precio depende de si hablamos de un ciclomotor o de un camión. Vamos a concretarlo.
Respuesta corta
Para una pequeña empresa o un autónomo, el presupuesto realista de una página de presentación es de 1500-5000 € en un solo pago, más un mantenimiento de 30-100 € al mes (hosting, dominio). Una tienda online o una aplicación más completa ya supone 5000-25000 €, según el número de funciones. Todo lo que supere esta cifra suele ser sistemas a medida, integraciones con otras herramientas o el trabajo de una gran agencia con su margen de gestión de proyecto.
Qué influye de verdad en el precio
Número de subpáginas y diseños únicos
Una página con 5 subpáginas, cada una con un aspecto distinto, cuesta más que una página con 5 subpáginas basadas en 2 plantillas repetibles. No es “hacer trampas”, simplemente son menos horas de trabajo con la misma calidad.
Si la página es “de serie” o a medida
Las plantillas ya hechas (por ejemplo, un tema WordPress bien trabajado) son más baratas, porque el trabajo de diseño ya lo ha hecho otra persona. Un diseño gráfico propio desde cero supone 1000-3000 € extra, pero te da algo que nadie más tiene en tu sector.
Funciones dinámicas
Un formulario de contacto es estándar, no genera un coste adicional. Pero cada una de estas cosas añade trabajo real de programación:
- Panel de inicio de sesión para clientes
- Pagos online (
Stripe,Przelewy24,PayU) - Reservas/calendario
- Multilingüismo (cada idioma extra es prácticamente una segunda página que traducir y probar)
Quién hace tu página
Un autónomo normalmente presupuesta más barato que una agencia, porque no tiene el margen de varios empleados, un project manager y una oficina. No significa peor calidad, a menudo significa un contacto directo más rápido con la persona que realmente escribe el código, en lugar de pasar por 3 intermediarios.
Por lo que NO deberías pagar
- Por un simple “mantenimiento” sin acciones concretas. Si alguien te pide pagar
200 €al mes “por la atención”, pregúntale directamente qué es lo que recibes exactamente, ¿actualizaciones de seguridad, copias de seguridad, correcciones? Si no hay una respuesta clara, es una bandera roja. - Por un “SEO incluido en la página” que resulta ser una meta descripción. El posicionamiento real es un proceso aparte y continuo, no un añadido puntual.
- Por la imposibilidad de editar tu propio contenido. Si no puedes cambiar tú mismo una foto o un texto sin pagar por cada corrección, es una solución más cara a largo plazo de lo que parece al principio.
Cómo pedir un presupuesto para conseguir una cifra real
En lugar de preguntar “¿cuánto cuesta una página web?”, describe al proveedor:
- Más o menos cuántas subpáginas necesitas
- Si necesitas inicio de sesión, pagos u otras funciones dinámicas
- Si ya tienes textos y fotos, o si hay que crearlos desde cero
- Si te importa un diseño gráfico propio o basta con una buena plantilla ya hecha
Con esta información, un buen profesional te dará un coste orientativo concreto en unos minutos, en lugar de un vago “depende”.
¿Te preguntas cuánto costaría tu página? Escríbeme con una breve descripción de lo que necesitas, te responderé con un presupuesto concreto, sin rodeos.

